Tormenta de verano
Sep 14th, 2005 by Angeladini

Entre sol y lluvia. Ese viento que no deja que se paren las nubes, permitiéndolas descansar y deshacerse de esa carga, que las hace pesadas, lentas y oscuras. Moviéndose por un cielo, que cambia el tono de azul, amenazándonos o dándonos esperanza. Formando extrañas formas, que asemejamos con personas, animales o cosas, más que fantásticas. Dejando que nuestra imaginación se libere, y vea lo que, normalmente, no podemos ver. Jugando con los colores, que varían con el sol. Jugando a ser dioses del cielo, del mundo. Dándonos, lo que el tiempo nos hizo perder, nos devuelve esa inocencia con la que juegan los niños, para, de la forma más brusca, arrebatárnosla, sin cargos de conciencia, haciéndonos pensar en responsabilidades, en lo irreal de las formas. Devolviéndonos a ese mundo del que nos gustaría escapar.
Corre el viento, llenándonos de luz, cubriéndonos de sombras, igual de rápido. Corre, como si quisiera huir de aquello a lo que teme, pero nunca hay nada detrás.
Te susurra, y parece que se va escapar, ese lamento que guardas y que intentas olvidar. Colocas sobre tu boca una mano, caliente, como el tiempo. Una juguetona nube parece querer esconderte y te cubre con su presencia, haciéndote mirar hacia arriba, pero con un manotazo el viento la aparta y nacen dos lágrimas, en el cielo y tus mejillas.