Y el próximo año …¿Qué?
Jun 10th, 2005 by Angeladini

Algunos terminando los exámenes, otros empezándolos. Ahora la oferta educativa nos tiene estresados. En especial a los que aún no tiene un sitio reservado para ellos y esperan con impaciencia listas definitivas, notas de exámenes, nuevas convocatorias, cursos, en definitiva oportunidades para no abandonar la vida del estudiante. Aunque para ello te pases horas navegando por la red, hasta dar con una página que te da la información aproximada de lo que buscabas ( por que nunca encuentras exactamente lo que buscabas) o de instituto en instituto, de lugar en lugar, o de funcionario en funcionario. Y a la vez que todo esto y contando con campañas publicitarias en todos los medios de comunicación se encuentra la formación privada que te ofrece lo mismo por mucho mucho más dinero. Con niños y niñas perfectos, salidos de la típica película americana de los sábados a las 3 de la tarde, diciéndote lo bien que se lo pasan allí, las salidas profesionales que tienes, las fiesta de graduación o otras que son maravillosas, etc.
Pero porque es tan difícil elegir nuestro futuro, porque lo que queremos estudiar es aquello para lo que no hay apenas plaza, para lo que se ha acabado el plazo de matricula, para aquella carrera que ahora ya no existe.
Y lo peor esta por llegar, cuando hablando con el típico listo, tú todo ilusionado porque has encontrado algo que te gusta, le comentas tus ideas de futuro, y te dice aquello de eso no tiene salidas o hay millones de parados con estudios, o eso no vale para nada, puedes ejercer sin ningún titulo, …
Y te hace plantearte si realmente merece la pena perder tiempo en pensar en el futuro, si probablemente termine parado, sin trabajo, ganando un sueldo insignificante, y sin no merece la pena pensarlo, imaginate el tiempo que se pierde estudiándolo. Y recapacitas y te das cuenta que de lo que no merece la pena es hacer caso al típico listo, porque al final es él siempre el que te pide que le arregles esto o lo otro.
Y vas a tu familia y se lo comentas, y siempre es la misma historia gritos de una madre que no entiende que no quieras ser médico, como tú primo el modelo de la familia que se ha sacado 3 especializadades con matricula en 2 años y ahora esta trabajando en no se donde de jefe de no se que pero que evidentemente es muy importante. Y tú padre, que no dice nada, pero mira hacia abajo en el suelo, y ves en sus ojos que le apena que su hijo no siga los pasos de quien debería admirar. Aquel negocio que pasó de tú abuelo a su hijo, y que tú padre siempre espero que pasara a ti. Y tú hermana pequeña, la rebelde que te felicita, por el hecho de que toda la familia parece disgustado y te dice que ese es motivo suficiente para saber que esta bien. Si es que hasta el perro opina, el que quería que montases una perrera donde conocer a todo tipo de amigos, donde organizar sus fiestas, sus reuniones, EL NUNCA LO HARIA.
Y luego están, a los que envidiamos. Aquellos que llevan años en la misma carrera, y en el mismo año. Aquellos que nunca van a clase pero que misteriosamente sus padres siguen subvencionándolos como si nada de ello ocurriese.
Lo que esta claro es que respecto a nuestro futuro parece que esta todo el mundo dispuesto a opinar, como si de algo imprescindible se tratara.