El dia que me crei una Carrie Bradshaw Friki
Jun 21st, 2010 by Angeladini

Tenía que hablar de relaciones, porque es lo que se supone que hacemos las chicas, hablar de ellas, hasta la saciedad. Examinarlas, analizarlas, planificarlas, estructurarlas, imaginarlas, conclusionarlas (¿eso existe?).
Y a pesar de todo eso, siguen saliéndonos mal. Yo le achaco toda la culpa a la menstruación, pero como veréis encima que tenemos que sufrirla, no esperaríais que no nos escudáramos en ella.
Nos produce cambios de humor, que hasta nosotras somos conscientes que los sufrimos, cosa que nunca reconoceremos. Y a veces, solo a veces, profundizamos en las relaciones, más de lo que estas se merecen.
Yo soy un poco de la creencia de que me quiten lo bailao, intento ser feliz en el presente, y a veces, ni este único objetivo me sale bien.
No planeo que nada vaya a salir bien, para cuando se rompa no morir en el sueño que cree. Y es que las de mi generación se han creado entre los príncipes de Disney, y esas películas donde el amor no existe, donde los finales no son felices, donde los divorcios están a la hora del día, y donde el amor, la mayoría de las veces no es para siempre, y aun así la gente sobrevive.
Ya no se si quiero un príncipe azul, o quiero ser una femme fatal. ¿Puedo ser una femme fatal que se enamora entre trajes de Versace? ¿o esa era la primera peli de Sexo en Nueva York?
Lo que esta claro, es que en las relaciones, planear esta de más, porque las cosas no dependen de uno. Las relaciones son un universo, con batallas, enemigos, sorpresas. Yo las veo más como la guerra de las Galaxias.
Los Jedais son el corazón. Luchan, sin tener en cuenta ninguno de los factores negativos tan propios del hombre (sin importar el orgullo, el que dirán, el si me corresponderá). El Senado Galáctico, es la cabeza. Intenta racionalizar todo, teniendo en cuenta todas las consecuencias, e intentando dirigir al corazón hacia el mejor final. Los Sith, ese lado oscuro que todos tenemos, (Pues si ahora no me llama, se va a joder, porque yo tampoco a ella), y un largo etc de juegos que no llevan a ningún lado en el amor.
Lo que quiero decir, que todo esto es una larga guerra, con miles de batallas, donde a veces se ganan territorios, y a veces se pierden. Incluso a veces, la guerra se termina, con el resultado de dos claros perdedores.
Lo único que me queda claro de estas malditas hijas de puta (antes llamadas relaciones) es que nos han convertido en unos masoquistas morbosos, deseosos de sufrir desde el día 0 del comienzo, solo porque tenemos la santa idea, de que van a ser para siempre, y que para colmo, deben ser perfectas.
Y yo digo ¿Por qué no pensar que pueda tener una fecha de caducidad, pero celebrar cada día como si fuera el último? Tal vez de esa forma el día 0 nunca llegue.




















